lunes, julio 25, 2005

Antecedentes

por Lina Maria



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Pasó mucho tiempo mientras averiguaba la forma de salir del limbo y en ese lapso lo único en lo que yo pensaba era como había llegado allí en primer lugar. Adriana me decía... "Pero si el tenía antecedentes Lina. Pues claro que lo iba a volver a hacer". En medio de mi deslumbramiento había ignorado las más elementales señales de advertencia. Me lancé de cabezas en una relación que estaba desahuciada desde el principio. Me encontré a mi misma siguiendo un viejo patrón de comportamiento. Pero aveces los "delincuentes emocionales" no se dán a conocer y usan bastantes artimañas para evitar que una sepa sus verdaderas intenciones. Por eso, yo siempre creí en el y pensé que era mi "caballero de brillante armadura". No escuché los consejos de aquellos que se preocupaban por mi y me cerré a la realidad. Entonces le abrí las puertas de mi corazón a un ladrón que se llevó todo lo que tenía adentro.

Cuando Adriana me dijo aquel día de marzo del 93, que no me debería meter con él porque tenía antecedentes, yo no la escuché. Ignoré el hecho que antes de entablar una relación seria conmigo, el estaba saliendo con alguien más. El me dijo que debía buscar el momento apropriado para decírselo a ella. Algo debío haber alertado las alarmas en mi. Si se lo hizo a ella, muy posiblemente me lo haría a mi algún día. Su historia consitía de relaciones sentimentales en las cuales, la susodicha siempre terminaba herida y remplazada por otra. Una vez más lo ignoré todo...

Me gustaría decir que aprendí de la experiencia y seguí con mi vida, pero la verdad es que me quedé sin recursos para sacarme a mi misma adelante. El se lo robó todo. Hasta mi dignidad y seguridad. Luego de haber sido víctima de su atraco, le permití seguir viniendo para que me hiciera más daño. Me convertí en la "otra" de la otra. Yo ahora lo miro como "justicia poética", el que a hierro mata a hierro muere. Pero en el proceso también me herí yo; y bastante. Juangui continuó una relación conmigo que consistía de mi absoluta abnegación para con él y su absoluto desdén para con mis sentimientos. Después de lo que pasó, Juangui estuvo con la otra por menos de tres meses; pero no volvió conmigo como lo esperaba. En cambio se dedicó a "ponerme cachos" con muchas más. El haberlo perdonado y aceptado aún después de semejante humillación, le dió carta blanca para perderme el respeto por completo. Pero a mi no me importaba, porque yo también me había perdido el respeto a mi misma. Solo quería las migajas de amor que recibía de él.

Fueron casi dos años de constante humillación y tristeza. Por eso yo me sentía hundida en la oscuridad. El decía que me quería, pero sus acciones demostraban lo contrario. Traté en mi debilidad de alejarme, pero el se encargaba de hacerme flaquear. Volvía, me llamaba y me decía que me quería. Yo deseaba creer en sus palabras mas que nada en el mundo. Muchas cosas pasaron en esos dos años y de él no escuché una palabra de aliento. Un día me dijo, después de que mi papá sufrió un revéz terrible, que yo no servía para nada y que era culpa mía que mi papá estuviese en esa situación. Me hacía sentir estúpida y poca cosa. Recibía abuso emocional de parte suya constantemente. Sin embargo, ahora entiendo que en gran parte fué culpa mía por no darme mi lugar.

Al cabo del tiempo y de mi cansancio emocional, tomé una decisión que cambiaría mi vida para siempre. Una decisión que fué difícil y que estuve a punto de desechar por él. En abril de 1996, le pedí a mi madre que me ayudara a escapar de mi verdugo emocional. Le dije "mami. Yo nunca te he pedido nada, pero ahora te ruego que me ayudes. Quiero irme lejos. No sé a donde, pero lejos". Mi mamá sabiendo mi sufrimiento, me dijo que me daría un pasaje de ida y regreso a Nueva York para visitar a mis abuelitos y tia. Le dije que sería solo por un año, para estudiar inglés y regresar. Necesitaba tiempo para deshacerme de ese sentimiento y relación tan dañinos. Cuando se lo dije a él creo que no lo creyó. Solo se dió cuenta que era cierto cuando me vió empacando mis maletas... Sabía que su tiempo conmigo había llegado al final y se arrepintió, pero ya era demasiado tarde; mi jaula estaba abierta.

Publicado @ 1:53 PM | |

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