viernes, mayo 27, 2005

No Llegaste Aquí por Equivocación...

por Lina Maria



No llegaste aquí por equivocación... Los laberintos del internet te trajeron al bosque encantado donde los seres fantásticos de mi imaginación habitan. Espero que disfrutes tu estadía... Comienza por pedir un deseo en la fuente de los deseos...

Publicado @ 11:06 AM | |



jueves, mayo 26, 2005

Mi Mejor Amiga

por Lina Maria


Este blog tenía el propósito de que mi mejor amiga Adri y yo escribiéramos nuestras memorias juveniles, nuestras aventuras y desventuras. Pero por cosas de la vida y peleas bobas, terminé escribiéndolo sola. Sin embargo, la idea del mismo no viene de mi solamente, sino también de ella.

Nos conocimos en la universidad, sin saber que habíamos estudiado y nos habíamos graduado del mismo colegio de señoritas. Por supuesto, nunca nos vimos porque yo andaba en mi torre de Rapunzel y ella en la suya en el peñasco mas alto de la comarca. Sin embargo, cuando finalmente nos encontramos en el mismo suelo, nos hicimos amigas instantáneamente. Compartimos risas y lágrimas, unas cuantas peleas y otros cuantos osos. Ella se convirtió en mi baul de los secretos, mi hombro para llorar y mi más implacable crítica y consejera.

A pesar de que vivimos muy lejos la una de la otra, hemos podido conservar nuestra amistad atravez del tiempo y la distancia. Es como si la hubiésemos puesto en suspención animada. Nunca envejece y nunca muere. Cada vez que conversamos, es como si nunca hubiésemos estado lejos; como si fuese apenas ayer que me fuí.

Adriana finalmente me ha enviado el primero de sus escritos y me ha autorizado para publicarlo en este el que debió ser el blog de las dos desde el principio... Aquí les dejo con un pedacito de mi mejor amiga y así entenderán porque nos llevamos tan bien...

Siempre me ha gustado escribir. Desde pequeña cuando inicié con pequeños diarios que guardaban mis más íntimos secretos o mis más cotidianos momentos, diario que yo creía inviolable y que era compartido sin saberlo con mi mamá (lo se ahora que veo como cuida a mi hermano). En bachillerato llenaba cuadernos enteros con pensamientos, canciones, fotos y recuerdos de mis sueños y amores imposibles y de uno que otro niño lindo que conocí y traté como amigo por no poder tener novio y mi primer corto amor; en la universidad encontré ese ser al que le escribía, encontré materializado el objeto de mi deseo, ese nombre para escribir en el cuaderno en el espacio en blanco de todos mis sentimientos mi segundo amor, escribí tanto y todo se perdió cómo??? Buena pregunta... él mismo lo destruyó.

Con el tiempo mi amiga y yo hemos decidido espontáneamente escribir nuestras vivencias; me ha costado, porque hace mucho tiempo que no escribo lo que pienso y estoy convencida que cuando lo hacía la inspiración era alimentada por una profunda atmósfera de incertidumbre, soñar con tenerlo todo de ese ser adorado y el desamor por no ser correspondida, además mi mente es un ente poderoso que me protege de mis fracasos amorosos, de mis errores recurrentes e ingenuos que me hicieron pasar por lo excitante y duro que es el amor, pensar hoy en escribir acerca de ello no es muy grato al principio, pero es un ejercicio que me exorciza del pasado y no porque ahora que tengo 30 me duela , sino porque la madurez hace que en retrospectiva todo sea hermosamente tonto, por eso debo viajar en el tiempo y escribir como lo viví, como lo sufrí, como lo gocé y a medida que voy recordando no puedo evitar borrar esta sonrisa de satisfacción porque todo fue muy lindo.


El Sapo con nombre de protagonista de Novela: José Luis

Mi educación fue excelente y mis principios morales a toda prueba. Yo creía firmemente en que dar un beso era algo tan personal y tan puro como hacer el amor y esto último tan grande y exclusivamente reservado al momento de casarme. Soñaba con noches de pasión sin entender muy bien qué era lo que había que hacer y cantaba canciones con letras apasionadas o desengaños profundos que estaban muy lejos de mi realidad; tenia 14 años época en la que tener novio era prohibido por mis padres. Época en que estudiar era mi trabajo y mi credo ser responsable y buena hija, colegio femenino, actividades deportivas, presentaciones de danza y estudio en el conservatorio, sin embargo a través de mis amigas las adelantadas vivía romances de novela y me emocionaba al pensar que pronto todo eso lo podría vivir yo, salir, rumbear, que me besaran, me escribieran cartas etc.

En medio de mi noveno grado conocí al niño más lindo que había visto y lo mejor el también me había visto a mí, su nombre?? de novela, José Luis, que más podía pedir??? vivía cerca de mi casa y era un niño que estaba en grado 11, bueno eso creo, ahora que lo pienso no se mucho de él más que lo que te voy a contar, era más alto que yo, de tez blanca, buen deportista, le gustaban los animales (requisito importante ya que yo soy amante de ellos; de hecho tenia un perrito llamado skipper quien le dio la aprobación), utilizaba camisetas gotcha y tenis converse, le encantaba la canción "La otra noche te esperé bajo la lluvia dos horas, mil horas, como un perro, y cuando llegaste me miraste y me dijiste loco, estás mojado, ya no te quiero, ja ja ja ja" no tengo claro el intérprete.

Nos conocimos en la cuadra de mi casa y me encantó. Al principio éramos solo amigos, yo vivía en una casa esquinera grande con muchas ventanas de donde se podía divisar el parque de la urbanización aledaña. Allí mi flamante traga jugaba baloncesto y yo lo observaba emocionada y expectante porque después de jugar tenía que pasar por mi casa para ir a la suya; situación que no iba a desperdiciar para estar casual y estratégicamente ubicada en la ventana o en el antejardín para decirle hola como estas?? Y si tenía suerte, que me hablara dos o tres minutos, minutos que para mi eran como tocar el cielo y generaban dos o tres hojas de cuaderno con impresiones del momento memorable con banda sonora. Al día siguiente, en el descanso en mi colegio, un relato completo a mis amigas acerca del súper momento: qué llevaba puesto, cómo me miró, qué me dijo, qué hora era, cómo era el estado del tiempo etc…, era tan importante que montaba todo un operativo, calculaba el tiempo y corría por mi cuarto dando vueltas midiéndome toda la ropa y pensando en cual pinta ya me había visto puesta , todo para poderlo ver pasar; otras veces cuando venia del colegio en buseta me lo encontraba en ella y solo verlo desde la registradora así todos los cuerpos que se apilaban en ella no me dejaran acercarme para hablarle era motivo para alegrarme el día; poco a poco nos fuimos haciendo amigos y me invitaba a jugar baloncesto. A veces cuando salía del colegio me esperaba y me llevaba caminando hasta la casa; hablábamos de todo, de música ya que a los dos nos encantaba la salsa y el rock en español, de deportes, nos reíamos muchísimo y me sentía grande; pero como yo no podía tener novio colocaba barreras cuando se acercaba a mi de la manera que yo esperaba; cogerme la mano era sentir que el corazón se me volteaba al revés de un solo golpe y me sudaba la mano como si se me estuviera derritiendo. Entonces, el universo conspiró para que yo viviera mi primer muestra de amor.

En mi colegio empezaron a vender las boletas para la fiesta de fin de año de las graduandas para la excursión, yo nunca había ido a una fiesta de éstas y menos había salido de noche, pero él me invitó. La fiesta era un viernes en una discoteca que quedaba en un hotel. Yo le dije que primero debía pedir permiso que yo le avisaba para que me recogiera; era mi primer invitación a salir y no lo podía creer. Yo, la que veía lejos vivir lo que mis amigas contaban, la que soñaba con encuentros casuales y citas apresuradas cargadas de romanticismo, estaba a dos días de hacer mi sueño realidad, ya me veía abrazada, bailando hasta que mis pies cayeran en coma y mis manos se atrofiaran de abrazar tan fuerte a José Luis. Pero en un momento de mi sueño recordé que yo no era hija de los papas de mis amigas, quienes les daban más libertad de la cuenta y segundo, que como toda princesa de cuento que se respete tenía que pasar las verdes y las maduras para salir con mi príncipe. Es decir, en términos prácticos, debía iniciar una campaña de acercamientos y negociaciones con mis papas. Obviamente llegar al rey no era nada fácil, entonces por medio de la asesora del reino, mi mamá, a quien puse al tanto de mi cita, le solicité, por no decir le imploré que intercediera por mi ante el Rey para que me otorgara un pase extraordinario para cumplirle la cita a mi caballero de armadura. Yo sabía que ese día tal vez me iba a dar mi primer beso y yo como diera lugar allí iba a estar. Acudí primero a mi buen comportamiento, a mis buenas notas, a que nunca había salido y luego empeñe mi alma, prometí todo lo que podía, arreglar mi cuarto, arreglar cocina, salir con mi hermanito, no volver a pedir permiso para salir en dos meses y llegar antes de las 12 de la noche. Tuve que esperar que pasara la audiencia en la que yo no estuve presente y al día siguiente el permiso fue concedido, dar la venia mostrar indiferencia caminar rápidamente, entrar en mi cuarto, cerrar la puerta y saltar en la cama y pegar un grito de alegría, yes!!!!! Y luego respirar profundo y marcar su número telefónico para contarle que listo, que mis papas no me pusieron problema. En la línea mi prospecto de novio se escuchaba feliz como yo y ansioso de recogerme el viernes. Para ese entonces ya habían pasado dos meses de ser amigos especiales sin ningún derecho por aquello de mis principios. La cita pactada para el viernes a las 7 PM me aplicó una horrible presión, tenia dos días para pensar y pensar en todo lo que podía salir mal si no aparecía, gracias a un comentario de una de mis amigas, o en ensayar frente al espejo como inclinaría la cabeza para recibir el beso. Es más si ese día me permitiría dar mi primer beso noooooooo!!!! Mucho que pensar.

Ese día extraordinario me levanté al primer llamado de mi mamá cuando acostumbraba hacerlo al quinto. Me levanté sonriendo, cosa extraña en una adolescente. En el colegio me la pasé escribiendo la firma de nuestro amor en todos los cuadernos, enlazados en un corazón, sólo las iniciales, sólo los apellidos etc… en realidad ese día no estudié mucho, todo mi cuerpo estaba en modo operativo "primer cita". En la tarde como lo había prometido estudié y adelanté las tareas de toda la semana e inicié el rito para estar como una princesa para mi cita. Obviamente mi hada madrina ese día estaba ocupada pues todo el trabajo duro lo hice yo, me bañé como nunca, cada rinconcito de mí brillaba; luego previendo lo que podía pasar me lave los dientes quinientas veces, y en cada rinconcito reluciente apliqué perfume, algo inocente pues lo único que yo iba a hacer era darme un beso mejor dicho todo, iba a hacer el amor, recé como nunca, aunque creo que no tanto como mi mamá; y tres horas antes estaba en mi cuarto esperando que me recogiera con el corazón en la mano asaltada por la duda de que no fuera a venir, no, el no me iba a dejar plantada, o si???? Que tanto lo conocía para tener esa certeza??? La espera no fue nada productiva, contar minutos y asomarse a la ventana. Faltando 10 minutos llegó mi caballero con una camisa gotcha rosada de las que estaban de moda y oliendo riquísimo, tocó la puerta en forma tímida y mi mama bajo a abrirle, lo saludó, le dio el visto bueno y me llamó. Yo bajé por las escaleras de mi casa con toda la solemnidad que se requiere en estos casos y no como me hubiese gustado, corriendo como una loca y que me cargara en sus brazos. Me despedí de mis papas soñando con no regresar y enviar una postal desde mi nuevo reino donde seriamos muy felices y nos fuimos a la fiesta.

En el camino unas dos o tres cuadras lejos de mi reino desde donde no pudieran vernos me tomo la mano, o le que quedaba de ella. Seguimos caminando mientras escuchaba todo lo que había soñado, me dijo lo linda que estaba, lo bien que olía, lo ansioso que estaba por bailar conmigo por primera vez… Se expresaba tan bien!!! Claro, es que era muy grande, dos años más que yo. Yo lo miraba y lo veía con destellos. Aveces ni escuchaba lo que decía por estar absorta pensando en que todo ese niño lindo era mío, al menos ese día.

Llegamos a la fiesta y bailamos en una sola baldosa toda la noche, casi ni hablamos por el volumen alto de la música pero con miradas y abrazos apretados nos decíamos lo mismo, bueno, eso creía yo, que esto iba a durar para siempre, que éramos el uno para el otro. Todo para mi era nuevo sentir mi cuerpo tan cerca de otro, respirar lo que él exhalaba y disfrutarlo, escuchar su corazón, verle los ojos tan cerca como si fuese a sumergirme en ellos y bailar entendiéndonos como si hubiésemos bailado siempre. Estando así, cuando el no me veía, mis amigas me hacían gestos de aprobación y yo me sentía como la princesa que había deseado ser. No esperaba nada más al terminar la fiesta y un poco sordos como estábamos salimos caminando rumbo a mi casa. El sudor que adentro era producto del calor con la noche generaba un frío que calaba los huesos y era perfecto, pues el me prestó su chaqueta, se quedó mirándome mientras me la colocaba en los hombros la ajustó para que no se cayera. Sentí como si mis pies se anclaran en el piso y no pudiese continuar. El me miró a los ojos con una profundidad y un amor increíble y recorrió mi cara con su mano; ambas mirada y mano llegaron a mi boca y luego me besó. No incliné la cabeza, no posé para el beso, simplemente pasó y sentí la tibieza de su boca y una ternura infinita. Después de 2 horas en mi tiempo mental y un minuto en tiempo real, me dijo que si quería ser su novia y yo le dije que si.

Después de ese día vivimos dos semanas geniales en las cuales me volví adicta a los besos y le escribía cartas como si estuviese muy lejos en la guerra. Ya iba más frecuentemente a hacerme visita de ventana o de antejardín que era lo que me permitían mis papas. Yo ya estaba tan enamorada que pensé que ya estaba lista para hacer el amor con él, era mi regalo para él. Era una decisión madura de una mujer de 14 años. Le escribí una carta con mi propósito y se la envié con el correo de mi cuadra, una amiga. Nos pusimos una cita para hablar al respecto el siguiente viernes en mi antejardín. Lo esperé feliz pues quería saber que pensaba de mi decisión y cuándo la podríamos llevar a cabo. Exactamente yo me imaginaba abrazados hasta ahorcarnos y felices. Cuando nos vimos él me entregó una cartica con un muñequito que se llamaba Giordano y decía "Nosotros no necesitamos quitarnos la ropa para hacer el Amor", casi me muero, cómo así??? No era eso lo que esperaba???? Era mi regalo... Qué pasó???? Él me dijo que me quería y no era el momento que de pronto más adelante...

Esa noche lloré mucho. me sentí rechazada. En ese momento no entendí que fué un acto de amor o al menos de sensatez. Al siguiente fin de semana había una fiesta y como yo había empeñado dos meses de salida no pude asistir y ahí empezó el fín de nuestra profunda relación. En esa fiesta José Luis hizo el amor, osea "se besó" con mi vecina y todo terminó. Nunca entendí por que? si yo lo amaba, acaso no bastaba eso???? Y lo que habíamos vivido??? Y su ternura y su todo????, lloré casi un año por él y nunca pudimos hablar de lo que pasó aunque él me buscaba, porque yo lo nombré persona no grata y le retiré el habla. Aunque por dentro lo seguía amando con todo mi corazón; para mi era difícil entender que algo tan real para mi fuese tan deportivo para él.

De ahí en adelante comenzó mi largo trecho de inseguridades y de no saber si estaba haciendo lo correcto al mostrar mis sentimientos. Si llamar cuando uno dice que va a llamar. Si decir te quiero cuando en verdad lo siente. Yo lo amaba pero no era más que un príncipe que se convirtió en sapo.

Después de lo que sucedió nos volvimos a encontrar dos veces. Una cuando cumplí los 15 y lo seguía amando pero ya no era lo mismo y 7 años después cuando lo vi un instante en el centro de la ciudad. Veníamos caminando en sentido contrario y paramos. Como antes, fué un hola como estas?? se veía más grande y me emocionó no por lo que pudiese pasar sino por lo que vivimos y le agradecí, aunque no se lo dije, de rechazar ese regalo que era tan valioso para mi y que en últimas fue su regalo para mi. En ese momento ya sabía que se había casado con otra vecina y tenia dos hijos. Bueno al menos no concretó su vida con la tonta con la que me engañó, pero era triste saber que tenía una vida, la que yo infantilmente soñaba tener con él. Lo único que me quedó de todo es una foto de mis quince en la que esta de espaldas y bailando con la prima de la niña con la que me engañó... Era un sapo... Un buen sapo si existe esa categoría, pero no mi príncipe azul.

Adriana

Publicado @ 11:38 AM | |



miércoles, mayo 11, 2005

El Cactus

por Lina Maria

Cactus1_3La buena mano para las plantas fué de las pocas cosas que no pude heredar de mi abuelita, quien tenía un jardín hermoso y un huerto muy fértil. Ella parecía tener un toque mágico para darle vida a las plantas y hacerlas crecer hermosas y sanas. Yo en cambio he tenido la peor mano para las matas; no ha habido mata que me dure viva y rosagante. Durante mi adolescencia compré muchos materitos con flores hermosas y de vivos colores, pero estos terminaban siempre con flores muertas y hojas secas. Lo peor es que yo siempre trataba de seguir las instrucciones de mi abuelita al pie de la letra para que no se me murieran... Ni mucha, ni poquita agua, ni mucho, ni poquito sol y podarlas en luna menguante. Pero no, las matas se me continuaban muriendo.

Llegué a pensar entonces,con la imaginación febril de una adolescente romántica, que era una maldición que alguna bruja me echó, la cual se manifestaba en la muerte de mis plantas. Igual pensé que era la culpa de mi perrita Motas, a la cual le encantaba mordisquear las hojas de las matas. Pero cuando Moticas ya no estaba para echarle la culpa y mis materos continuaban muriéndose, fué cuando supe que era yo la culpable. Simplemente no estoy hecha para tener flores, pensé para mi misma. Tal vez mis matas habían intuido la gran tristeza y el vacío de mi corazón y se murieron de pena moral.Me dije en ese entonces con cierta tristeza que posiblemente aún no estaba preparada para la responsabilidad de cuidar a una planta, cuando la que necesitaba cuidados era yo.

Años más tarde, cuando ya no necesitaba nadie que me cuidara y que me diera constante atención, me propuse a intentar vivir con una planta otravez. Sin embargo, decidí que iba a conseguir una planta que pudiese resistir la soledad y las inclemencias del tiempo. Una planta que no necesitara constante atención y que se pudiese defender de los bichos por si sola. No sabía que planta iba a escoger. Las rosas son muy lindas y muestran colores espectaculares, pero con espinas y todo, aún son muy delicadas. Yo no quería una mata delicada, frágil, indefensa e incapaz de
valerse por sí sola. No señor! Yo quería una mata fuerte, durable, independiente y recursiva y con hermosas flores de colores. Busqué y pregunté por esa mata, pero todos me decían lo mismo... No existe.

Un día vi una extraña planta que tenía una rara belleza. Me acerqué y le pregunté como se llamaba y me dijo "Soy El Cactus". Yo le dije, "no puedes ser cactus. Los
cactus son feos y no tienen flores y tu tienes flores". Entonces me dijo "soy
un cactus diferente. Tengo la misma dureza y apariencia de los otros cactus, pero yo si doy flores". Yo le dije, "¿seguro que eres tan fuerte como están supuestos a ser los cactus?" y entonces el cactus me respondió, "mira tengo espinas tan filudas como cualquier otro cactus y los bichos no me comen. Puedo aguantar las inclemencias del tiempo del más árido desierto y estar sin agua por muchos dias y hasta meses. Tampoco necesito que estén pendientes de mi. Soy muy independiente". Esto lo dijo con bastante orgullo, lo cual lo hacía ver aún más bonito. Entonces le propuse que se fuera a vivir conmigo, que al menos conmigo si tenía agua cada que la necesitara y que no le arrebataría su independencia. Así fué como terminé siendo la orgullosa dueña de "El Cactus".


El Cactus


El Cactus y yo entonces nos fuimos a vivir juntos. Al principio estaba preocupada de que se pudiera morir como las otras matas. Temía que mi "mala mano" le matara y todos los días corría a verle para confirmar que seguía con vida. El cactus continuó creciendo y su flor nunca murió. Siguió mostrando sus colores exhuberantes y su belleza sin igual; me sentía muy orgullosa de mi cactus. Pero un día noté que estaba perdiendo color y que sus nuevos brotes estaban débiles. Asustada le pregunté que le pasaba y me respondió "me estoy muriendo". Horror! ¿Porque Cactus, Porque? Me dijo que su única debilidad era el sol y que si este no brillaba se moría. "¿Porque me has mentido Cactus? Me dijiste que eras fuerte y que lo resistirías todo" le reclamé. El cactus me contestó, "nunca dije que podía estar sin el sol". Que estúpida he sido, ni siquiera la mata mas fuerte puede vivir sin el sol.

Quise ser tan fuerte como un cactus, soportando la soledad y las inclemencias de la vida. Quise ser independiente del mundo, valerme por mi misma y hechar raices en un pedegral. Logré hacer todo lo que me propuse, pero se me olvidaba lo más importante y por más que intentaba vivir sin ello, mis raices estaban más débiles. El cactus necesitaba el sol, tanto como yo necesitaba el amor...

Publicado @ 3:39 PM | |




Hänsel Andrés y Gretelina

por Lina Maria

Erase una vez dos hermanitos que vivían muy contentos con sus padres en una pequeña casita al lado de un bosque de cafetales y guadales. Un día los padres de Hansel Andrés y Gretelina los dejaron en medio del bosque olvidándose de ellos por completo. Rodeados de oscuridad y muchas fieras se quedaron un buen rato sentados llorando. Tenían hambre y frío, pero sobre todo mucho miedo. Trataron de encontrar el camino a casa, pero por más que lo intentaron no pudieron y se adentraron más en la maraña del bosque. El bosque era tan espeso que la luz del sol no penetraba en él y siempre parecía de noche. Hansel Andrés, al ver que no podían encontrar el camino a casa se echó a llorar desconsolado. Gretelina, al ver que no tenían a quien recurrir, decidió hacerse la fuerte y tragarse sus propias lágrimas para que su hermanito no desfalleciera y poderlo consolar ella misma. Sacando valor de donde no lo tenía y una madurez ni siquiera desarrollada, Gretelina tomó la mano de su hermanito y lo guió por los estrechos y lúgubres senderos del bosque.

Después de caminar mucho rato, llegaron a un claro donde había una casita muy pintoresca. Para su sorpresa y alegría la casita estaba hecha de chocolate. Hansel Andrés corrió hacia la casita, soltando la mano de su hermanita Gretelina y arrancó un buen pedazo de chocolate de la casita. Gretelina se acercó con un poco de recelo y pensó para si misma que era demasiado extraño que hubiese una casita de chocolate en medio del bosque. Entonces le ordenó a su hermanito que no comiera nada de la casita, pero su hermanito tenía mucha hambre y no le hizo caso.

Después de un buen rato en el que Gretelina le rogaba a su hermanito que no comiera más, apareció una vieja regordeta en la puerta de la casita. Gretelina intuyó que era una bruja malvada e instó a Hansel Andrés para que corriera, pero ya era demasiado tarde, la bruja aprehendió a su hermanito y lo encerró en una jaula. Gretelina se quedó haciendo trabajos pesados para la bruja con el propósito de estar cerca de su hermanito. Pasaron muchos años, en los cuales Gretelina evitó en más de una ocasión que la bruja asara a su hermanito y se lo comiera. La bruja se cansó de esperar y abrió la jaula de Hansel Andrés para que se fuera. Al fín los hermanitos podrían continuar el camino de regreso a casa.

Cuando encontraron a sus padres, Hansel Andrés ya no quería regresar a casa. Gretelina le rogó para que la siguiera, pero el no quiso. La bruja malvada le había comido el alma a Hansel Andrés y él nunca fue capaz de perdonar a sus padres por abandonarlos tan pequeños. Gretelina muy triste tuvo que separarse de su hermanito por primera vez en sus vidas. Ella aún llama a su hermanito para saber si tiene frío o hambre y aún lo cuida como si fuese aquel niño en el bosque, pero Hansel Andrés ya no es un niño y anda por el mundo con el alma perdida. En el fondo él sabe que en algún lugar del mundo anda su hermanita buscándola.

Publicado @ 3:37 PM | |




Rapunzel en el Colegio

por Lina Maria

Glendalough_monastery_tower
Cuando cumplí los 15 años de edad estaba muy sola, encerrada en una torre muy alta. Fuí víctima del hechizo del romanticismo incurable, lo que me impulsó a meterme a un colegio de monjas solo para señoritas. A mi ninguna bruja me condenó a vivir encerrada entre los muros de mi monasterio espiritual, alejada de todos y todas. Mi embrujo romántico me empujó a que construyese la torre yo misma. La hice tan alta y tan escondida que casi nadie sabía que yo estaba ahí y no había camino para llegar hasta ella. Bajaba de la torre solo para asistir a clases y atender la misa obligatoria de los Lunes. Sabía del mundo exterior por lo que me comentaban mis amigas o lo que oía decir a las otras niñas en mi clase. Ellas hablaban de novios y de rumbas, pero para mi todo eso era ajeno. El romanticismo incurable me impedía salir de los predios del monasterio espiritual, donde todo era pristino y perfecto y nadie podía hacerme daño. Pero estaba condenada a la soledad extrema. Teniéndome como compañia a mi misma y un lapicero para escribir mis sueños. Por eso cuando cumplí mis 15 años no tenía con quien bailar el baltz y no hubo fiesta.

Nunca fuí como las otras niñas de mi clase. Yo no estaba interesada en encontrar un novio para poder decir que tenía uno. Yo quería un príncipe azul para que me dedicara canciones de amor y para tener a quien dirijirle mis innumerables cartas románticas. Pero encerrada en mi torre, ninguno sabía donde buscarme. Los ví pasar muchas veces frente a mi ventana, pero como estaba tan escondida, ninguno podía verme. Asi pasaron dos años, viendo como la vida pasaba enfrente mio y seguía de largo. Mi cuarto en la torre estaba lleno de cartas de amor y mis manos curtidas con tinta de lapicero. Mi cabello creció tan largo, que si lo recogía en una trenza podía echarlo por la ventana de la torre y usarlo como escalera. Mientras tanto, mis compañeras de clase tenían sus billeteras llenas de las fotos de los príncipes que no me vieron y alardeaban de como les habían roto el corazón. Oía como se burlaban de las canciones que ellos les dedicaban. Yo pensaba para mi misma, lo que hubiese dado porque la canción me la dedicasen a mi.

Al graduarme del colegio, ya no podía seguir escondida en la torre. Debía enfrentar la posibilidad de tener que abandonar mis cuatro paredes de piedra para ir a la universidad. Me aterraba la posibilidad de tener que regresar al mundo donde los príncipes azules y los sapos cohabitaban, mezclándose y haciendo más difícil distinguir los unos de los otros. No quería sufrir otra decepción. Pero tenía que hacerlo. Mi hada madrina me dijo que la única manera de romper el hechizo del romanticismo incurable era enfrentarlo sin tapujos. Así fué como empaqué mis maletas repletas de cartas sin destinatario y bajé de mi torre para enfrentar al mundo. Mundo que no estaba listo para una mujer hechizada con el romanticismo incurable...

Publicado @ 3:34 PM | |




La Cuesta

por Lina Maria

Busque_encantadoCon mi mochila al hombro andaba buscando lo que todos llaman "felicidad" y que me había sido tan esquiva durante todos mis años de adolescencia. Varios de mis amigos desertaron a medio camino, otros se fueron por el camino fácil y otros la encontraron o al menos creyeron encontrarla...Por eso me encontré en un momento de mi vida sola, y todos aquellos a quienes conocí en el camino se fueron por diferentes senderos, mientras que yo escogí el camino mas escarpado, solitario y nadie quizo por ende acompañarme. Acampé en bosques infestados de fieras y seres malignos, fuí atacada, me robaron mis pertenencias y me mordieron el alma. Pero sobreviví para contar el cuento. Continué mi camino con mas ganas de llegar a mi destino que antes y todos los dias me preguntaba si mañana sería ese día. Mientras aquellos a quienes amaba caminaban por otros senderos, yo luchaba por sobrevivir para continuar mi búsqueda, porque pensaba que alencontrarla la iría a compartir con todos ellos.

Al acampar en los bosques, sabiendo que corría peligro, dormía con una pistola en mi mano para prevenir otro robo y que me mataran. Aunque sabía que era peligroso no me importaba, porque quería encontrar a "la felicidad" mas que nada. Prefería morir en el intento que morir sin encontrarla. Todos los días me levantaba con nuevos ánimos para seguir mi cuesta, porque muy en el fondo de mi alma sabía que la iba a encontrar. Me robaron dos veces más. Los lobos de los bosques me dejaron sangrante y moribunda muchas vece más. Pero aún así no dejé que me desviaran de mi camino.

Un día mientras caminaba por uno de los estrechos senderos del bosque encantado, pasó un carruaje con tanta prisa que me arroyó. Perdí la conciencia y no supe de mí hasta que me desperté en brazos de un desconocido que por alguna extraña razón se me hacía muy familiar. Me dió alimento para mi cansado cuerpo y me dió vestiduras para reemplazar mis harapos. Aquel desconocido que me arrolló con su carruaje me salvó la vida, porque si el no me recoge, una jauría de lobos me hubiese comido.

Estaba lista para continuar mi viaje, explicándole al hombre que estaba en busca de la felicidad. El me dijo sin emitir palabra que lo acompañara y así lo hice, sacó un pequeño baul y cuando lo abrió ahí mísmisimo estaba su corazón. A mi se me salieron las lágrimas, nunca había visto algo tan lindo. El hombre me dió su corazón para que lo guardara y me dijo que lo podía poner en lugar del mio que ya estaba muy cansado y necesitaba curaciones. Cuando me puse su corazón dentro de mi pecho, supe que había encontrado lo que andaba buscando. Ví dentro del alma de aquel hombre y supe que por fín había llegado a mi destino.

Publicado @ 3:32 PM | |




Mi Hada Madrina

por Lina Maria

Mi hada madrina era una gran mujer que vivió 89 años. Su legado se quedó conmigo para siempre. Ahora solo me visita en sueños, porque su cuerpo terrestre ya no existe, pero su cuerpo celestial ronda mi vida. Cuando estaba viva, yo solía visitarla y pasar largas horas sentada junto a su mecedora; tratando de aprender todas las cosas que ella sabía. Y ella lo sabía todo. No en vano se tienen 13 hijos y mas 40 nietos y biznietos. Fué un gran honor ser nieta de mi buena hada madrina,una mujer sabia que me enseñó los secretos de la vida.

Mi abuelita nunca me hizo vestidos para ir a una fiesta hasta las 12 de la noche, ni tampoco me hizo una carroza de una calabaza. No, ella lo que me dió vale muchísimo más. Mi abuela me regaló varios dones atravez de los años, los cuales me han ayudado enormemente para construir mi vida. El don del amor incondicional, y el de la fé fueron de sus primeros regalos. También me dió el don de escuchar y aprender; el don de la comprensión y el respeto. Ella también me enseñó el dón del perdón y la misericordia, los cuales me dieron la oportunidad de aprender que todos somos humanos y cometemos errores. De los dones que mas bendiciones me ha traido, fué el don de la humildad y la sencillez. Mi abuela, apesar de haberlo tenido todo, nunca se sintió mas importante o mas valiosa que los demás y en todos y cada uno de los que cruzaron su vida vió un tesoro. Con ella aprendí que incluso el más pobre de los pobres tiene una fortuna guardada en su interior.

Con un baúl espiritual lleno de joyas que no tienen precio en el mundo material, mi abuela me dejó todo lo que necesitaba para enfrentar el mundo. Aún hoy sus regalos continuan dándome frutos. El don de la perseverancia, el cual me trajo hasta tierras lejanas para perseguir el sueño imposible de la independencia, me ayudó a deshacerme de la carga de mis propias limitaciones y a conseguir lo que me propuse hacer en mi vida. El don del amor incondicional que me dió hace tanto tiempo sigue vivo en mi y me ha traido mas amor en retorno. A mi abuelita, mi hada madrina le debo mi vida y lo que soy. Por ella escribo y atravez de mi, sus historias nunca terminan y siempre comienzan.

Aunque era hada madrina, no tenía cuerpo inmortal. Ella también me enseño que todo lo que nace, crece y se reproduce, también muere. Pero aunque ya no esté con nosotros, su legado sigue vivo en mi y pasará de generación en generación; eso si que es inmortalidad...

Publicado @ 3:30 PM | |




Maleficios Irreversibles

por Lina Maria

Wicked_witch_1Dicen que las brujas no existen pero que las hay las hay. Yo soy testiga de su existencia. Es más me pasé gran parte de mi tiempo en Undécimo grado tratando de deshacer los maleficios de una malvada bruja. En ese entonces me recuperaba lentamente de mi aversión al sexo masculino provocado años antes (lean "Primer amor Primera Desilusión" para que entiendan) y tenía un buen amigo (Julio) que acababa de recibir el maleficio. El pobre no podía ni comer, ni dormir, ni concentrarse en estudiar. Tal parece que el embrujo fué tan fuerte que hasta me afectó a mi, y mientras intentaba deshacer el encanto, me hizo que me enamorara de Julio. Para complicar las cosas, Julio tenía tantas ganas de deshacerse del hechizo que me hacía creer a veces que ya estaba curado, pero siempre volvían los síntomas; silencios intensos, pérdida de interés en las conversaciones que tenía conmigo, episodios de culpa y arrepentimiento y lo peor, volvía a donde la bruja para que le diera otra dósis de su poción maligna.

No pude nunca quitarle el malefecio a Julio y el pobre se convirtió en sapo para siempre. Conste que traté de salvarlo, pero cuando los hechizos lo afectan a uno es peor, pues ya no se tiene el espíritu para realizar la contra, la cual consiste en hacer otro embrujo mas fuerte. Pero la que lo haga debe tener un espíritu muy fuerte que no se deje llevar por las argucias de un hombre hechizado por otra bruja. No puede creer en cuentos de "ella está en el pasado" o "dame tiempo para aprender a quererte". Esto es un claro indicio de que el hechizado aún está bajo la influencia de la bruja anterior.

Lastimosamente para mi amigo Julio, la que logró quitarle el hechizo anterior era una bruja aún mas mala y el se perdió para siempre. Por eso les digo a mis amigos hombres, tengan mucho cuidado de no confundir el amor con un encanto destructivo, porque los dejan sapos pa toda la vida y se pierden la oportunidad de ser besados por una princesa buena.

Publicado @ 3:29 PM | |




Introducción al Cuento

por Lina Maria


Se habrán preguntado porque le puse a mi blog "Cuentos de Sapos, Príncipes y Brujas Malas". Bueno he aquí el orígen del título:
Hay un viejo cuento que relata la historia de una princesa que se encontró un sapo en un charco. La princesa jugaba con una pelota de oro y cuando esta se le cayó al fondo del charco, el sapo le dijo que se la devolvería si lo llevaba a vivir en el castillo con ella. La princesa aceptó la proposición, para su propio detrimento, ya que el sapo no era fácil de evadir. Ella trató de escapar y de olvidarse de él, pero el muy insidioso sapo se le apareció en el castillo y la hizo cumplir su promesa. Lo peor de todo, era que el susodicho animal además de ser horrible, tenía malos modales en el comedor, mojaba las sábanas y acosaba sexualmente a la princesa, pidiéndole que lo besara a cada rato. Para empeorar las cosas, sus papas le repetían constantemente lo importante que es comportarse como una señorita y sentar cabeza, casi obligándola a ser más cariñosa con el sapo. Ella aguantó esta humillación por un tiempo, hasta que un día dijo no más y estrujó al sapo contra la pared. Al hacerlo, el asqueroso, maleducado y metiche sapo se convirtió en príncipe…
¿Qué tal? Esta es la clase de libro infantil que nos leían antes de acostarnos. Noche tras noche, nos inculcaban estas ridículas imágenes, donde un sapo se podía convertir en príncipe. Estas ideas fueron implantadas en el subconsciente de mas de una niña, que muy posiblemente hoy sigue creyendo semejante mentira. Desde chiquitas nos enseñaron a soñar con el príncipe azul que vendría a rescatarnos o que al aguantarnos a un cochino sapo la hada madrina recompensaría nuestro sacrificio convirtiéndolo en el príncipe soñado. Pero a nosotras nadie nos dijo que eso eran solo cuentos y que en la vida real no suceden estas cosas.

El problema es que uno no aprende la verdad hasta que ya es demasiado tarde, después de haber besado cuanto batracio se nos atravesó en el camino. Tarde aprendemos que los sapos siempre serán sapos, y no importa cuanto los besemos ni si les enseñamos a comer en el comedor con nosotras; sapos son y así se van a quedar. Lo más grave es que mientras nos sentábamos a esperar por el príncipe o nos dábamos a la tarea de hacerle el favor a un sapo, ignorábamos por completo aquel hombre que aunque nunca tuvo título real, tenía todas las intenciones de hacernos su reina algún dia...

En este blog planeo contar mis historias de sapos, príncipes y brujas malas. Es un cuento basado en la vida real.

Publicado @ 3:24 PM | |




Primer amor Primera Desilusión

por Lina Maria


Cuando empecé a estudiar en colegio mixto a los 12 años, era la primera vez que estudiaba con hombres. Siempre había estudiado en colegios de monjas. Estudiar con muchachos puede ser una experiencia enriquecedora, pero igualmente espeluznante y aterradora. Recuerdo que mi primer dia de clases en este colegio fué algo extraño, pues nunca había recibido tanta atención por parte del sexo masculino. Sin embargo las cosas se pondrían color de hormiga meses después cuando se me ocurrió hacerle un desaire a uno de mis compañeros de clase, el cual según los otros muchachos estaba enamorado de mi. Para ser sincera a mi también me gustaba él, pero como era una niña que no sabia como tratar a los hombres y se me ocurrió que lo mas apropriado era fingir indiferencia. Desde ese entonces, me convertí en la balija de la clase y mi "enamorado" fué el principal ejecutor de las mil y una maldades que me propinaron. Confieso que me hicieron llorar mas de una vez, pero aprendí la lección. Hacerse la chica muy mundana y la difícil puede hacerte la vida de cuadritos. Aún hoy me arrepiento de no haber sido mas "receptiva" con Felix (mi enamorado), pues no solo era muy inteligente si no que se convirtió en uno de los mas populares del colegio. Disappointed 2

Ese año pasó entre lágrimas y decepciones. Por supuesto en el momento mas vulnerable de mi tierno corazón se aparece mi príncipe azul con balón de futbol incluido Soccer Ball . Me lo presentó mi mejor amiga de ese entonces, Liliana. Ella estaba en el mismo grado que él. Lili me dijo que yo le gustaba y que el quería conocerme. Esta vez no quise hacerme la difícil, ya habia sentido en carne propia los resultados de esa "táctica", entonces acepte conocerlo.

Le decian "Chiqui", y el era la estrella de futbol del equipo del colegio. Yo tenía 13 años en ese entonces y el 16. Empezamos a charlar y a pasar tiempo juntos. Ni para que les cuento la tragada tan tenaz que me metí... In Love El problema fué que el no se enamoró de igual forma. Yo le gustaba, pero el tenía otros planes para mi. Los hombres a los 16 años no se enamoran y lo único que buscan es lo que sabemos. Sex

A los 13 añitos a mi no se me pasaba semejante cosa por la cabeza, pues a diferencia de las muchachas de hoy, yo aun era muy inocente. Mi mama me habia dicho que besar a un hombre me pondria los labios morados y que ella se daría cuenta. Yo le creí. Por eso "Chiqui" no pudo conmigo, pues a mi me ocasionaba vergüenza besarlo :) Pero los muchachos se interesan mas por un reto y mi "novio" se hizo a la tarea de convencerme. Casi lo logra, pues me hechó el cuento que todos nos echan alguna vez, que si no lo hacemos entonces se mueren o nos tienen que dejar por otra que si lo haga.

Después de un año infructuso, él finalmente se cansó y fijó sus ojos en otra. Claro, a este punto yo ya estaba mas tragada que media de montañero y su indiferencia me causó gran dolor. Recuerdo que estaba en noveno grado y el en décimo. Su nueva novia estaba en el mismo grado que el y por supuesto siempre estaban juntos. El resto de ese año me la pase esquivandolos y fingiendo que no estaba triste. Al siguiente año decidí regresar a colegio de monjas solo para señoritas, y asi evitar enamorarme de nuevo. Años mas tarde me seria imposible evitar un re-encuentro con el sexo masculino y sus argucias para enamorarme.

Publicado @ 3:11 PM | |




Frente al Espejo

por Lina Maria


Y luego de observar a la mujer en frente suyo y detallar cada parte de su cuerpo, tuvo la firme certeza de que era una mujer bastante fea y desdichada. En su rostro vió el paso de los años y en su expresión el de las decepciones. Pensó para sus adentros, que toda la tristeza que inunda a esta mujer se debe a que no la aman y no desean ayudarla. Una vez mas le preguntó, ¿Por qué lloras? Pero la mujer no le respondió, solo la miraba fijamente a los ojos, sin importar que las lágrimas le impidieran ver con claridad. Cada vez que se encuentra con ella en el mismo lugar, ve la misma imagen de una mujer cuya vida no tiene sentido.

Una vez mas frente a frente, la cólera le invadió finalmente y explotó al ver de nuevo a la mujer sin palabras y destruida. "¿Dime porque lloras? ¿Cual es tu pena tan grande que te impide sonreir y hasta disfrutar de tu propia compañía? La verdad no entiendo porque te es tan difícil ser feliz, cuando no hay nada que te lo impida, o ¿lo hay?" pero ella seguía tan callada como siempre, mirándole fijamente a los ojos. "¿Por qué no decides de una vez por todas y escoges tu futuro? ¿Porque quieres esperar a que alguien te haga tu vida?, no entiendo la razón por la cual dejas de ser quien eres para convertirte en la sombra de otra persona. Solo sé que lo que veo en ti más que lástima, me avergüenza. No tengo suficientes palabras para expresar lo mucho que me molesta tu actitud, ¿Por qué dejas que otros pisoteen tu dignidad?. La mujer que veo no es la que yo conocí alguna vez, la persona en frente de mi, es una desconocida que no deseo tener por amiga, pues la persona que veo en ti, es alguien que no aporta nada positivo a mi vida y que nunca tiene una sonrisa o un buen consejo para, mi, estar frente a ti me hace sentir desdichada y tu presencia derrocha tristeza en vez de alegría, por eso no tienes amigas".

Un dia de estos me pararé frente a este espejo y no veré lo que veo hoy. Una mujer demacrada que luce dos ojos muy rojos de tanto llorar su desdicha. Un dia miraré a la misma mujer y en vez de sentirme, fea, gorda, despelucada y horrible, me sentiré orgullosa de mi misma y el fantasma de la tristeza y la depresión se habrá ido para siempre.

Para aquellas mujeres que creen que no hay luz al final del tunel: Están equivocadas. La luz siempre está al final del tunel, siempre y cuando no te quedés parada en la mitad del mismo. Sigue adelante que la vida debe continuar.

Hoy ya me puedo mirar en el espejo. El campo siempre florece después del invierno.

Publicado @ 3:01 PM | |




Hoy me Encontré con el Pasado

por Lina Maria


Hoy me encontré con un librito que alguien me regaló hace mucho tiempo. "El Principito" de Antoine de Saint Exupéry. Ya se me había olvidado lo lindo que es ese libro. Es cierto, los problemas y las obligaciones de la vida adulta te empañan la imaginación. El tiempo, la lejanía son odiosos monstruos que se comen tus recuerdos de la infancia y tus memorias de adolescencia.

Hace mucho tiempo que me fuí, y todo aquello que quedó atrás hoy parece formar parte de algo ajeno a mi, pero es innegable que todo lo que soy se lo debo a todos aquellos en mi pasado y las experiencias de mi niñez y mi juventud. Hoy soy tan diferente que me siento como si fuese de otro planeta. La niña que dejé atrás en nada se asemeja a la mujer que soy y sin embargo tenemos tantas cosas en común. Aveces los fantasmas del pasado me visitan en sueños y me dejan llena de una nostalgia infinita que me dan ganas de regresar y volver a ver a los habitantes de aquel viejo y extraño planeta. La niña que fuí aún vive allí en esa casa rodeada de palmas y cafetales. Allí está, al lado de la piscina, bajo la palma de coco, recibiendo el sol. Su abuelita la llama para que se tome la colada que le acaba de preparar, pero ella está tan inmiscuida en sus pensamientos que ni cuenta se dá. Le está escribiendo a su amor, el que le robó su corazón a temprana edad...

Abril 16 de 1996

Nos quisimos hacer los locos, nos hicimos los locos y lo fuimos. Pudimos aparentar que no pasaba nada, no solo durante estos últimos dias, si no por casi tres años.

Es gracioso ver el contraste de tus emociones y las mias, porque mientras yo te quería cerca, tu querías salir corriendo y los dos, no solo tú, fuimos egoistas. No quisimos olvidar algo de nosotros mismos, y dárselo al otro. Yo no quería esperar a que volvieras y tu no querías regresar. Tu querías volar y yo solo abrazarte. Tu querías ser amado y yo también, con la diferencia que para poder ser amada tu debías estar aquí y no allá. Sin embargo, yo te amé, aún lejos de mi, solo que al final es cansón amar a distancia y me acostumbré a no ser amada y no amar, no porque no quisiera si no proque no estabas. Me acostumbré a ser una amiga, proque los amigos si pueden amar a distancia, una distancia mas circumstancial que física. Y curiosamente mientras mas distantes estábamos mas nos acercábamos. Algo que para muchos fué extraño e inadmisible, pues en las leyes naturales de este mundo, cerca o lejos son dos cosas totalmente opuestas e incompatibles. Pero en las leyes mias, en las tuyas y del amor, fué algo normal.

¿Que es para tí alguien de toda la vida? Si me respondes con aburrimiento, no eres lo que quiero para mí. En cambio si me dices que significa confianza, duración, seguridad, y calidad o algo parecido, entonces eres el hombre para mí. Porque lo nuevo y desconocido puede ser interesante y traer cosas positivas y bonitas a tu vida, pero siempre habrá algo que lo nuevo no te dará, y es confianza, porque no le conoces. Ni seguridad, porque no lo posees totalmente, ni duración porque esto solo se prueba con el paso del tiempo, ni calidad, por que esta reune todo lo anterior.

Tu serás siempre alguien de toda la vida para mí, y aunque te parezca extraño, no pienso que seas malo, no creo que vivir sea un error. Porque te conozco, se que esperar de tí. Aún así, mientras espero a que te definas, me voy a buscar como soy yo sin tí, a encontrar una niña, una mujer llamada Lina Maria. Sin ataduras de amor incondicional, sin madres irrespónsables, sin amigos, sin nada que me recuerde lo que ustedes creen que soy.

No quiere decir esto que te deje de amar, pués estoy experta en eso de amar a alguien que no está conmigo, solo significa que voy a poder dedicar tiempo a mi mísma y no a tu amor como lo he venido haciendo desde que te conozco. Voy a poder volar sin sentirme aquejada por la necesidad de regresar a un nido vacio, para seguir esperándote. Aunque no lo creas, el hecho de que no quisieras regresar me hizo abrir la mente a la posibilidad de conocer el mundo allá afuera, lejos de mi nido, a ver que es lo que tu tanto aprecias; la libertad.

Aún así, te puedo decir que libertad no es tener el mayor número de experiencias amorosas, ni asistir al mayor número de fiestas posible, ni embriagarte hasta mas no poder. Yo te lo digo porque tienes un concepto erróneo de la misma. Libertad es poder ser uno mismo, en presencia de otros y en soledad, es conocerce a fondo y respetar tus capacidades tanto como tus limitaciones, es ser feliz aún estando solo y sin un peso. La soleda no significa tristeza para aquel que es libre...



En ese momento ella escucha la voz exasperada de su abuelita y entonces dobla la hoja de papel donde puso sus sentimientos a corazón abierto y lo guarda dentro de aquel librito que su amor le regaló; "El Principito" de Antoine de Saint Exupéry. Su carta nunca fué entregada al que estaba dirigida. Permaneció durante muchos años dentro de ese librito. Estaba esperando a que alguien la leyera de nuevo para desatar los sentimientos que en ella estaban guardados. Hoy la encontró una persona diferente, alguien ajeno a ella y no supo que pensar. Hoy me econtré con mi pasado.

Mensajes de otro planeta

Publicado @ 2:59 PM | |




Edad de la Inocencia

por Lina Maria



La infancia es una de esas épocas que uno desearía vivir de nuevo, principalmente porque nos gustaría deshacernos de la carga agobiante de nuestras auto-impuestas restricciones. Cuando eramos niños no nos importaba quien nos viera en pijama o si teníamos la cara sucia y la ropa empantanada. Tampoco nos preocupaba llenar nuestras manos de tierra para recoger piedritas brillantes en el camino, ni nos importaba recoger un poco del helado que se nos caía en el piso; en ese entonces los microbios eran cosas que los adultos se inventaban para hacernos la vida triste. Treparnos a un árbol era algo natural y no nos daba miedo porque caerse no estaba en nuestros planes. Los sapos y las lombrices eran extraños animales que no nos inspiraban asco y mas bien curiosidad. Creíamos que todos los perros eran ángeles guardianes y que no mordían si no a los malos de corazón. No nos daba pena disfrazarnos de payaso o superhéroe en Halloween y nunca se nos pasaba por la mente despreciar un chocolate o dulce brindado por los extraños. El anhelo mas grande de nuestras pequeñas vidas y con el cual soñabamos constantemente, era una copa rellena de nuestro helado favorito con muchísima crema y una cereza. La navidad era el momento mas esperado del año y no significaba estrés ni compromiso, para nuestro corazón de niño significaba que papa Noel y el niño Dios nos traerían los regalos que les pedimos en nuestras cartas.

En nuestra infancia los problemas mas grandes tenían que ver con la dificultad que teníamos para que los adultos nos entendieran y nos tomaran en serio. Nuestra tristeza mas honda se debía a no poder salir a jugar con nuestros amigos cuando estábamos enfermos o castigados. No guardábamos rencores, ni odios, ni desconfianzas y se nos olvidaba siempre porque era que nos enojábamos con nuestros amigos. Siempre nos dolía mas el alma que el orgullo cuando mamá o papá nos castigaban, porque creíamos que nos habían dejado de querer.

Cuando eramos niños nuestra única angustia consistía en pensar que nuestros padres un dia no abandonaran o desaparecieran. Despertábamos a mitad de noche llorando y gritando sus nombres, para luego quedarnos dormidos al comprobar que aún estaban allí, cerca a nosotros.

Dicen que experimentar el amor en la infancia es casi imposible, pero estoy convencida de que el corazón empieza a sentir desde temprana edad y a medida que uno crece va madurando y sintiendo el amor de diferentes maneras. Yo me enamoré a los 10 años, y mi amor consistía en escribir acerca de él y jamás decirle cuanto me gustaba. Hasta que un día el me dijo que quería que fuese su novia y yo creo que fué la primera vez que sentí mi corazoncito brincar de alegría. Nuestro noviazgo duró dos dichosísimas semanas en las cuales patinábamos con las manos cogidas, pero luego el empezó a patinar de manos cogidas con otra niña y fué la primera vez que me rompieron el corazón. Esa vez me repuse en tres dias. Mas tarde me tomaría tres años...

Publicado @ 2:58 PM | |




Gitano

por Lina Maria

Toro_de_castaArrastrando mi caminador por los corredores de la hacienda Buenos Aires, babeo un poco el chupo que traigo en la boca. Mi papá está hablando con el mayordomo acerca de los trabajadores que quieren un aumento de pago. Yo no entiendo lo que los adultos hablan, pero mi papá no se vé contento y me ignora por completo. Mi mamá anda en la cocina preparando el almuerzo, me voy arrastrando mi caminador hacia allá, pero en ese momento un monstruo negro con largos y puntudos cachos se aparece en frente de mí en el ante jardín de la cas a. Un muro de 30 centímetros de alto nos separan. Yo me quedo mirándolo, sin saber que pensar de tan grande bestia. Pensaría que es un perro, pero es demasiado grande para ser perro. Si fuese un caballo, no tendría cachos a los lados de la cabeza. ¿Que será? En ese momento el monstruo bufó y expiró una bocanada de aire en mi carita. Me hubiese asustado si no fuese que en ese momento el monstruo salió corriendo en dirección opuesta y ví al mayordomo salir detrás de él con una soga… Ah! el mayordomo es un caza dragones! Según supe después, estuve a punto de morir aplastada por aquel monstruo de cuero negro y largos cachos, porque mi mamá me abrazó llorando y le gritó a mi papá que porque había dejado escapar a ese animal que casi mata a la niña.

Resulta que aquel horrible monstruo negro, era un toro de casta que por azares de la vida terminó en el minúsculo potrero de la finca cafetera de mi papá, donde solo había tres vacas y pocos toreros para embestir. Gitano, como le puso mi papá, era un verdadero ejemplar. Fuerte, bravo y con espíritu salvaje. Más de una vez se saltó la cerca y persiguió a más de uno, haciéndolos subir al más alto árbol. Incluso la señora que le ayudaba a mi mamá, vino llorando un día a la casa y le dijo a mi mamá que ella nunca volvía porque ese animal era el diablo y se la quería llevar. Los trabajadores tenían miedo de pasar por el lado del potrero, porque sabían que a la más mínima provocación, Gitano se saltaba la cerca y se los llevaba por delante. Mejor dicho el toro se convirtió en el guardián de la casa.

Gitano y yo en cambio nos hicimos buenos amigos. Las veces que logró escaparse, se venía para el corredor a hacerme visita. Yo era la única que me alegraba de verlo, porque todo el mundo salía corriendo. Según me contó el torito un día, esto lo ponía triste, pues el solo los perseguía para jugar y la gente terminaba asustándose. Me dijo también que resentía que lo pusiesen en la cárcel esa del potrero, como si hubiese cometido un crimen. El me contó que el único error que cometió fue no dejarse matar de un torero en las corridas de Manizales. Me dijo que un tal Paquirri no lo pudo matar y los jueces lo tuvieron que indultar. Al parecer esto fue una ofensa para el torero y una mancha en su hoja de vida de “mataor”, por lo que pidió al dueño de Gitano que jamás lo volviera a poner en la plaza frente a un torero. El dueño no quería deshacerse de Gitano sin más y lo dejó en su finca como semental. Sin embargo, después de haber disfrutado muchos años de verdes pasturas, amantes a granel y hermosos retoños, su dueño lo vendió a un tio mio. Mi tio necesitaba de un buen toro para sus vacas e hizo un canje con el dueño de Gitano, quien ya quería deshacerse de su toro más viejo.

Así, sin más, terminó su vida de toro de casta y se convirtió en un toro normal de finca lechera. No más hermosas vacas, ni amplios terrenos para perseguirlas. Gitano me contó que esto le dio muy duro. Por lo cual embistió a mas de un vaquero en la finca de mi tío, e hirió a mas de un caballo en la panza. Hasta trató de embestir el jeep de mi tío una vez. El me dijo que no estaba muy orgulloso de eso, pero que no supo que hacer con su vida. Esta fue la razón por la que Gitano terminó en la finca cafetera de mi papá. Mi papá lo aceptó porque quería ampliar su ganado un poco.

Yo le pregunté a Gitano si estaba contento en la finca de nosotros y el me miró con esos ojos negros llenos de nostalgia y tristeza. Me dijo que el solo quería volver a la plaza, para morir como toro valiente en frente de una multitud enardecida. Yo le dije, pero es que esa es una muerte muy horrible! ¿Además, no dizque los torturan antes de entrar a la plaza? El me miró con picardía. Me dijo que en las corridas torturan a los tontos que se dejan y que a el nadie necesitaba ponerlo bravo, pues el nació “bravío”. Me contó que su secreto consistía en tirar una bocanada de aire como la que me tiró la primera vez que me vió, rascar la arena con su pata con amenazante y hacer como si fuese a embestir con todo su poderio al que se le atravesara. Me contó que ninguno de los que lidiaban con los toros antes de comenzar la faena se atrevían a acercársele y por eso nunca le hicieron las cosas horribles que le hacían a los otros toros.

Un diá me fuí solita al potrero a ver a Gitano porque hacia dias que no venía a verme. Mi confusión fue descomunal al descubrir que Gitano había sido reemplazado por un toro común y corriente que no hablaba y solo quería comer hojas de plátano. Yo no entendía que le pasó a Gitano y para donde se había ido. Me imaginé que por fín logró escaparse a la plaza que tanto añoraba y donde quería morir como toro guerrero. Años mas tarde me enteré que mi papá lo había devuelto a la finca de mi tio porque decía que era un pecado tener a semejante ejemplar de la raza en un potrerito con tres vacas que no daban abasto para él. Gitano se cayó por un despeñadero en la finca de mi tio y murió instantáneamente. Murió tratando de escaparse.



Paquirripozoblanco1984

Paquirri murió en 1984 a causa de la cornada del toro "Avispado" un discípulo de Gitano

Publicado @ 2:54 PM | |