domingo, marzo 09, 2008

El Regreso

por Lina Maria


Al llegar al aeropuerto de New York eran casi las 10 de la noche. Tenía la esperanza de que la amiga con quien vivía me estaría esperando. Pero, para ponerle una nota mas dramática a un dia cargado de emociones y tristezas, nadie me estaba esperando. Después de gastarme casi todos mis ahorros en mi viaje a Colombia, solo me habían quedado 10 dólares en el bolsillo y unas cuantas monedas. Con las monedas traté de comunicarme con mi amiga infructuosamente. Pensé en llamar a mi única tia, pero mis relaciones con ella no eran las mejores y decidí que mejor no la llamaría. Decidí que iba a tomar un taxi, pero sabía que con 10 dolares no me llevaban ni a la esquina. Fuí al cajero automático, contando con que me habrian depositado el cheque de la última quincena antes de irme. Sin embargo, al consultar el saldo de mi cuenta, con horror y desesperación supe que estaba en ceros. Sin plata, sin amigos, sin familia y sin planes, me senté a llorar en una de las sillas metálicas de espera en el aeropuerto. Perdida entre un mar de gente que llegaba a encontrarse con sus seres queridos. Entre besos y abrazos todos eran recibidos, mientras yo estaba completamente sola. Mas sola que nunca.


Después de limpiarme las lágrimas y componerme un poco la ropa, me dirigí a uno de los taxistas esperando en la línea. Le pregunté que cuanto valía un viaje a Westchester county y me dijo que mínimo 50 dólares. Traté de imaginarme como pedirle a ese hombre que me llevara por solo 10 y supe la respuesta sin preguntar. Mirando a mi alrededor, tratando de encontrar una cara amable entre los taxistas de la línea, me dirigí al que parecía colombiano. En mi desolación solo imaginaba que en Colombia algo asi nunca me pasaría. Mis amigos o mi mamá me esperarían en el aeropuerto y si no, muy seguro encontraría un taxista de buen corazón. Pero en New York, las cosas eran muy diferentes, mi mamá y mis amigos no estaban ahí y los taxistas de buen corazón no existen. El hombre al que me dirigí no era colombiano por supuesto, si no Puerto Riqueño, lo cual supe al escuchar su acento cuando me dijo que por 10 dolares, nadie me llevaba. Miré entre mis pocas pertenencias al alcance de la mano, para ver que podía intercambiar para que me llevaran a mi destino. Lo único que se me ocurrió fué mi barato reloj y el taxista solo pudo reirse... Pero eso vale menos de 10 dólares! me dijo. Entonces, en un arranque de desesperación, y viendo que el aeropuerto comenzaba a verse mas vacio y con la inminente posibilidad de tener que dormir en una banca del aeropuerto, me quité el anillo que mi mamá me habia regalado para mi cumpleaños número 15. Se lo mostré al taxista y le dije, este anillo vale mas de 50 dólares, tine un valor sentimental calculado por años de feliz infancia y amor maternal. El taxista sin corazón, tomó el anillo de mis manos y mirándolo como tratando de adivinar su peso en oro, me dijo, súbase que yo la llevo.


Mientras recorría las calles vacias de New York y las anchas avenidas brillantemente iluminadas, mis mejillas estaban mojadas de llorar. En mi mente corrían rápidas imágenes que mezclaban momentos de infancia y del dia anterior. Al llegar a la casa donde vivía con mi amiga y su familia, recé para que me abrieran la puerta, porque no tenía a donde ir y el taxista no esperó para que me abrieran la puerta. Simplemente sacó mi maleta de su maletero, se metió en el carro y se fué. Al tocar la puerta dos veces esperé por casi 10 minutos, no hubo respuesta. Esta vez, con absoluta certeza de que adentro debían estar mi amiga y su esposo durmiendo, toqué la ventana de su dormitorio. Esta vez su esposo me abrió la puerta soñoliento, pero sin saludarme me dejó entrar y se volvió a meter a su cuarto, cerrando la puerta tras de sí.


Nunca me sentí mas desolada en mi vida. Jamás me imaginé que a mi regreso iba a ser tratada como persona non-grata. En mi cuarto donde aún tenía mis cosas, y en mi cama, donde aún tenía mi almohada, estaba durmiendo el hermano de mi amiga. Me dirigí a la sala y cansada de llorar me tieré en el sofá. Incómoda, sin cobija, sin almohada y sin nadie en el mundo, me dormí hasta el otro dia. En la mañana mi amiga me saludó friamente, como si yo no hubiese llegado de un largo viaje la noche anterior. Aún hoy no se que fué lo que le hice a ella y a su familia, aparte de aportarles 200 dólares semanales para la vivienda y mi crédito para que pagaran sus celulares. Tal vez se imaginó que yo no iba a volver y no esperaba verme de nuevo. Pero su frialdad para conmigo me hirió hasta un punto, pero mas que todo me endureció, dándome la oportunidad de verla por lo que realmente era. Una mala amiga, una desconocida oportunista que ya no tenía uso para mi.


El recibimiento en mi trabajo fué peor o igual de frio al de mi amiga. Al llegar fuí puesta al tanto de sucesos que occurrieron durante mi ausencia. Durante el mes en que estube en Colombia, mis detractores se inventaron que yo tenía un "amorío" con uno de los doctores, por lo cual yo lo había ayudado a ganarse un concurso. Había sido un concurso estúpido que hicieron en la oficina, en la cual el empleado que refiriera mas pacientes durante el mes se ganaba un televisor de 42 pulgadas. Por supuesto, yo no estube ahí para defenderme de semejante patraña y se aprovecharon de mi ausencia para dispersar el rumor de mi supuesto affair. Como no tenía experiencia en ninguna otra cosa y no sabía como buscar otro trabajo, me aguanté la humillación. Mi objetivo principal era buscar un apartaestudio que estuviese a mi alcance y comenzar a trabajar en mis habilidades para buscar otro trabajo. Un mes después logré mi primer objetivo.


En mi trasteo mi "amiga" trató de aprovecharse de mi nobleza una vez mas y me pidió que le dejara mi televisor. Como yo no tenía ánimos de pelear y no tenía quien me ayudara a mover el televisor accedí. Llegué a mi apartaestudio con solo mi ropa y unos cuantos trastos regalados. No tenía cama, no tenía mesa, ni donde sentarme. En mi cuarto había un colchón tirado en el piso. Mi apartamento estaba tan vacio como mi alma...

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Publicado @ 10:35 AM | |

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